La imagen muestra un dibujo a lápiz de un niño pequeño. El niño tiene el cabello corto y desordenado, y está mirando hacia un lado, lo que permite ver su perfil. Sus ojos son grandes y expresivos, y su expresión facial es tranquila y contemplativa. La técnica de sombreado utilizada en el dibujo es muy detallada, lo que añade profundidad y realismo al retrato. El niño lleva una camisa de cuello, y el fondo del dibujo es simple y sin detalles, enfocando toda la atención en el rostro del niño.